
- En la obra del chileno TORAL hay aspectos lúdicos, sensuales, voluptuosos, que forman en el espacio una geometría receptiva de una dimensión cromática que es toda una pasión por sí misma.

- Se atisban cuerpos esbozados que nadan y fluctúan en ese cielo de tonalidades volátiles que enmarcan un hemisferio desconocido y remoto al que solamente vemos discurrir ante una mirada desvalida.

- Constituye un ejemplo de esa maestría pictórica encaminada a lo esencial desde el primer momento, hechizada desde que empieza a brotar y en la que es tal su energía que le cuesta concluir.

- Luego todo es paz y silencio.
- (Jesús Ferrero)