Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
RUGGERO VANNI (1958) / LA NATURALEZA QUE ESTAMOS BUSCANDO
El francés VANNI se remite a la naturaleza para crear otra con mayores resonancias de texturas y colores, de engrudos, arrugas, fisuras y roturas por el paso de un tiempo clemente con ella.
Su pintura brilla en relieves que condensan el espacio, le hacen vestirse de una piel que muta y no descansa, cuya plástica es un jugo de combinaciones consigo misma, de fenómenos que tienen lugar para iluminar nuestra visión.
Rocas, grietas, espasmos, aparecen asombrados de sus propios confines saturados, de que su rescate del cosmos es irreversible y una contribución a una estratosfera posible y pensable.