Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
JAROSLAV RONA (1957) / KAFKA ME ENVUELVE EN SU MÍSTICA
Si no fuese por las tinieblas espirituales algunas búsquedas estéticas se hubiesen quedado por el camino detenidas al borde de lo que creen imposible.
El praguense RONA, imbuido de ser descendiente de la encrucijada kafkiana, halla en su esculturas un repertorio visual que magnifique esa realidad con el asombro y el clamor de encontrarnos con otros cánticos.
Sus obras están erigidas desde la conciencia volumétrica de una humanidad que desea la presencia de ídolos que la escuchen, la señalen y le digan que tendrían suerte si llegan a ser como ellos.