Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ÁLVARO MONNINI (1922-1887) / SON MIS ÍDOLOS DOMÉSTICOS
En la obra del italiano MONNINI hay margen para todo tipo de especulaciones, pero ninguna de ellas podrá explicar una dimensión tan magna y sublime.
Espacios geométricos donde querríamos contemplar nuestro espíritu desnudado y a la vez vestido con unas quimeras cromáticas que son sueños estelares.
Hay construcciones que se desbordan aunque que se monten como un rompecabezas, por lo cual así no pierden un sentido de unidad plástico que nos hace visualizar una cosmovisión portadora de vida y pensamiento.