Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Alois Riegl concebía dos tipos de estilo: el táctil o plástico y el óptico o pictórico, pero, sin embargo, no deja de ser confusa esa necesidad de distinción, quizás requerida en el campo teorético.
La americana BETBEZE difícilmente partía de esta especulación a la hora de emprender su obra. Las ideas plásticas se aproximan al artista y éste después, en su práctica, las engulle y digiere.
Lo que no cabe duda es que estas piezas textiles son como restos de una podredumbre deslumbrantecuyos efectos visuales son notorios y sellan una creación de materia y color de significación abstracta y espacios rutilantes.