Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Las concepciones dominantes en las épocas pasadas hoy ya no lo son. Por eso, las formas ya son libres de expresar infinitamente una constelación plástica heredada del pasado pero viva en el presente.
¿Ironía o hallazgo en la obra del francés LE REST? ¿O simplemente un esplendor que entronca con una historia definida de la pintura o un ejercicio de lo que es el ser antes, ahora y después?
Lo que sí es cierto es que la parodia reivindica una visión que encaja con la biología y vestimenta de una evolución que no acaba nunca sino es volviéndose donde empezó pero con más aditamentos.
Se sale del laberinto tenebroso del Mundo por el penacho