Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La obra de la franco-suiza DUCOMMUN, que actualmente se puede contemplar en la galería Alcolea de Madrid, revela un placer especial en la consecución de una irradiación cromática que desvela una topografía lírica expandida.
Depura el sentimiento de una realidad en una abstracción fragmentada que da luz sonora al espacio, creando una atmósfera de transparencias, veladuras, manchas y nebulosas a modo de albas y amaneceres.
La disposición pictórica favorece una visión que proporciona reposo, meditación, y un pensamiento que repite la invocación de una ayuda en la serenidad de una vida angustiada por el mundo.
En el crepúsculo del sueño nada está firme ni clavado…