Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El malagueño RUANO antepuso el color y su pátina de transparencias a la forma geométrica, aunque está le servía como un depósito en el que se depositara toda esa espiritualidad.
Tal riqueza cromática es la magnitud de una realidad en la que confluyen tonalidades, gamas, gradaciones a modo de compendio de una sabiduría interior que así se hace ver.
En sus obras la visión se hace más cercana, más íntima, más despojada de abalorios y ornamentos, tal que un pensamiento que buscase constantemente la pureza del ser.
Me voy porque ya no hay caminos para mí en el suelo.