Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Una visión de los ámbitos celestes es llevada por el artista desde una mirada que siente y absorbe la impronta plástica como un espacio sobre el cual situar su posición creadora.
El azerbaiyano KARIMIAN explora los confines etéreosy filtra su variedad de registroscon la medidade un abanico cromático tan ajustado al original que se convierte en una abstracción tangible envolvente.
En sus obras la atmósfera es la senda de una ascensión que pedimos que sea un poema posible y determinante de lo que puede ser la encarnación de otra biología al ser vivo que no ha sido.