Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ALAIN CUGNENC (1974) / PENSAMOS EN NUESTROS CUERPOS
No son sueños de la razón sino de los cuerpos que en sus pieles tintadas piensan en sí mismos ajenos a todo menos a su gravitar en el espacio. Son deseos callados y quimeras detenidas.
El francés CUGNENC hace que los desnudos dibujados penetren en su interior y reflejen pensamientos dormidos cuyos colores expresan invocaciones denegadas.
Ellos transportan la luz como señales y huellas que deben ir dejando grabadas sobre la epidermis, porque no cabe el olvido ni encontrar el tiempode que no haya más silencio.