Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
FERNANDO DE AZEVEDO (1923-2002) / LA OCULTACIÓN DE LO HUIDIZO
Pintores como el portugués AZEVEDO hacen de la plástica una confidencia absoluta y un enigma oculto que desconcierta profundamente a la mirada.
La vista es indispensable, decía Odilon Redon, para la absorción de los alimentos que dan de comer a nuestra alma, y quien quiera que no haya desarrollado en cierta medida la facultad de ver, de ver bien, de ver de verdad, tendrá una inteligencia incompleta.
La obra de este artista muestra y esconde, siendo sus formas móviles y flotantes las que ofrecen indicios cromáticos o en blanco y negro de un secreto que se reserva a una vista aguda e incisiva en donde el significado está abierto.