Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ZHAO ZHAO (1982) / CIELOS CONVULSOS PERO APACIGUANTES
Pueden ser cielos nubosos o simplemente destellos de pasión encendidos, pero las tonalidades y matices del azul entrañan un misterio sin origen.
En su quehacer pictórico el chino ZHAO busca el sentimiento plástico con el que se identifica, con el que materializa sus emociones más frías y sus afectos más cálidos.
Es una plástica casi pura la que da significado al color, la que lo hace hablar sin palabras porque no las necesita, y el que hace surgir un aliento muy hondo y panteísta.