Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
KOTTIE PALOMA (1974) / NO HAY QUE PERECER SI ANTES NO LO HE RETENIDO
Las figuras y colores de las obras del americano KOTTIE están marcadas por un signo de indagación en la plástica turbia que anida en su pensamiento y en su sensibilidad visceral.
Son como mazmorras del caos en que miembros, símbolos, rejas, espacios se hacen visibles como sombras de un infinito que está por llegar.
No es una estética que exija una liberación sino que ella misma queda confinada consigo misma porque es su medio de sobrevivir en la mirada y en la memoria del que la recibe.
Porque es en verdad la vida la que da a la vida, mientras que vosotros, que os consideráis dadores, no sois más que un testigo.