Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La suiza SEKULA era esquizofrénica y acabó suicidándose porque seguramente en el laberinto de sus obras no encontró la cura para su enfermedad.
En sus creaciones va delimitando las distintas zonas metafóricas de su cerebro, las imagina en todos sus recodos, en todas sus ondas cromáticas, en todas sus búsquedas tortuosas.
Aunque no la haya encontrado, su tenaz y esforzado trabajo, ignorado en su día, dejó una perspectiva profunda de un quehacer lleno de ingenio y de un profundo hallazgo de nuevas dimensiones plásticas.