Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Decía Gadner que al artista se le exige memoria, acumulación y repertorio variable de conocimientos, capacidad de expresión y respuestas nuevas: originalidad, flexibilidad y fluidez.
Pero lo que al suizo BRODWOLF le inspira es lo que una vez extinguido ya está disecado y envuelto, lo que extiende un significado sobre lo que una vez momificado produce un sentido imprevisible.
Son restos encapsulados, tubulares, que desmienten lo vivo y lo transforman en una sucesión de espíritus embalsamados que no pueden negar la condición de lo que brevemente fueron y ya son lo que se manifiesta.