Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ADJANI OKPU-EGBE (1979) / ESTOS ESPÍRITUS NO SE OFENDEN
Digan lo que digan los formalistas y demás cofradías, ya no puede haber jerarquía de formas, ordenación de objetos, una armonía prescrita, unas perspectivas preestablecidas.
Bien lo saben los artistas africanos, para los que, como el camerunés OKPU-EGBE, su obra, desde los tiempos de la magia y el mito, continúan visibilizándolos en el presente, invocándolos más que nunca por que más que nunca están activos y vigentes.
Constituye una maravillosa recuperación de la cultura y del arte de todo un continente, el descubrimiento de una creatividad de lo que cada vez se nos hace menos ajeno y extraño, más inserto en un mensaje reivindicativo de modernidad y lucha por su propio ser estético.