Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
En nosotros como espectadores está la intuición de indagar en la creación plástica en busca de señales y marcas que contengan una enunciación visual que nos haga cruzar espacios y nuevos derroteros existenciales.
Tal premisa la tiene en cuenta el hispano-mexicano AARÓN ZAPATA cuando con su tacto comienza a dar expansión a la materia en aras de una transfiguración sideral que tiene su virtuosidad en la masa que desborda la superficie.
Sus obras nos hacen viajar y explorar hasta quedar absortos y absorbidos en un magma fuertemente texturizado y tatuado en unas manchas cromáticas y líneas divisorias, que como rayos imprimen fuerza y energía al conjunto de su significación.