Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
JULIO ALONSO YAÑEZ (1963) / NO QUIERO ESTAR CONFINADO
Se dijo que era común a la mayoría de los movimientos posimpresionistas el encubrimiento del estado de ánimo o sensibilidad del artista como algo anterior y por encima de los objetos.
Al madrileño ALONSO YAÑEZ, para la elaboración de sus obras, no le hacía falta una sensibilidad que ya tiene, sino una intuición tectónica para resolver el pathos de lo informal con la materia.
Para él la creación es un espacio que emite desde las sombras, desde lo difuso, desde unas brumas que no necesitan más que unas sutilezas cromáticas para expandir toda su significado. Y así es como nos conciernen y habitan.