Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Escribió Didi-Haberman que todo acto de barbarie documental el estado de nuestras culturas, toda obra de cultura documenta el estado de nuestras barbaries.
Así seguramente le habla la tierra a la libanesa HADDAD, que en sus obras absorbe una parte de ese suelo para que se muestre como vestigios de colores sedimentados y olvidados.
Su topografía tiene una significación de un cosmos que trata de sobrevivir sin ser amado, sin ser preguntado, sin ser vivido. Por esa ella le confiere visibilidad plástica de significados elocuentes.
Poder encontrar brevemente equilibrios en la tensión