Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
MINGOS TEIXERA (1955) / LA ABSTRACCIÓN ES UN TIEMPO QUE RESPLANDECE
¿Será verdad ese pensamiento, del que desconozco ahora su origen, de que en el arte abstracto es el cuerpo masa el que se pulveriza y el polvo el que adquiere su lugar.
El gallego TEIXERAno se lo creeyse remonta más allá, a cuando el color formaba otro cuerpo para hacerlo trizas con la fuerza y el salvajismo de unas intensidades y cadencias que dejaban marcas y texturas en sus movimientos sísmicos.
No es que sus obras nos asombren por lo inédito sino por el grito de una cosmovisión que encuentra en el cromatismo, en el trazo y el gesto, un manifiesto visual para incrédulos.