Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
LUIZ CARLOS CHAVES ROCHA / AUTORRETRATOS CROMÁTICOS
El brasileño CHAVES no sabe inhibirse, al contrario su excitación cromática se vuelca en la superficie en descargas y estallidos que originan sublevaciones en todas las direcciones.
Se trata de una técnica ya perfilada, pero todavía sus adeptos saben extraer de ella el jugo plástico que no acaba de fenecer ni apaciguarse, está en su sino esa melodía expresiva.
Al final el espacio termina siendo rutilante, con un aura sensual que se nos escapa entre los ojos, que culebrea y celebra el júbilo y la vida sin ningún protocolo que lo ate.
Esto me recuerda que, por mi parte, tengo una notable capacidad de transformación, que nadie advierte.