Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Volviendo a Adorno, no podemos dejar de citar sus palabras: las obras de arte son enigmáticas porque dicen algo y, al mismo tiempo, lo ocultan.
El holandés SANDERS, en cierto modo el artista olvidado del expresionismo abstracto, también fue un pionero del mismo y mostró toda su fuerza y gestualidad en sus obras.
Supo lo que su pensamiento plástico necesitaba, lo dejó patente en las superficies, lo empastó, lo recalcó, lo lijó, lo embardunó, y lo convirtió en su sueño o pesadilla de identidad.
Estoy separado de todas las cosas por un espacio vacío, a cuyos confines ni siquiera intento acercarme.