Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El sueco HELIN es un artista que reflexiona plásticamente segmentando la superficie, imprimiéndole una variedad cromática que sintoniza una completa fusión visual.
Sus obras nos hacen penetrar en una jungla gauginiana en que la síntesis encierra estímulos, señales, emociones, pensamientos que evocan.
La profundidad pictórica es la que nos induce a abismarnos en un reconocimiento que no se entendería ni se percibiría sin esas sombras transidas, renuentes.