Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Los problemas que afronta la creación son técnicos y formales y como tales abarcan cuestiones directamente vinculadas con el modo de formulación y el significado.
Así es como el italiano LA FAUCI deconstruyó los rostros de mujeres, los plastificó, los emborronó hasta que dada la consistencia de la masa cromática endulzada se hicieron lujuria caprichosa.
¿Intenta así el artista vulgarizar esos retratos de papel cuché que falsifican una belleza de quita y pon, sustituyéndoles el semblante por una máscara cruelmente o irrisoriamente maquillada?
La confirmada convicción de que, con mi novela, me encuentro en las vergonzosas depresiones que tiene el arte de escribir.