Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El gran tamaño de los cuerpos quiere descubrirnos que ellos existen a pesar de ser unos seres que nunca se visibilizan en el ámbito de los medios occidentales.
Para la artista americana MAE PENDERGAST su representación es la culminación de unas referencias plásticas históricas que necesitaban una reformulación al hilo de unos valores culturales ignorados y marginados.
El armazón de esa figuras africanas desprende detrás de esos ojos cerrados una manera auténtica de entender y visualizar agravios y abandonos, sufrimientos y fatalismos, sentimientos y desesperanzas.
Cuando ya todo aparece acabado, avanzan sin embargo nuevas formas, lo cual significa precisamente que estás vivo. Si no viniesen, entonces sí que se acabaría todo, pero de un modo definitivo.