Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El escritor asturiano Ricardo Menéndez Salmón ideó un artista ruso ficticio al que llamó VsevalodSemiasin, el cual devoraba sus pinturas porque, según confesión propia, eran las verdaderas heces del espíritu. Incluso se relamía con su paleta.
La inglesa EVELYN no las devora, pero se entrega a ellas hasta que se conviertan en sus sombras íntimas, en sus confidentesrasgados, raspados, rebeldes e indómitos.
Superpone la pigmentación en aras de obtener una mixtura cromática bulliciosa y deseosa de consolar una superficie que estaba vacía y solitaria, que al final se convencía de dejar que esa supuración tuviese esa dimensión de materia viva.
Estoy metido indudablemente en una depresión que me rodea del todo, pero que sin duda aún no forma un todo conmigo.