Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ADAM BIRTWISTLE (1959) / MI MADRE ME DIJO QUE ESTABA MUY FEO
Entre otras causas, el islam rechazó las representaciones humanas debido a que los personajes no envejecen y tanto ellos como el pintor vencen a la muerte.
Los retratos del inglés BIRTWISTLE vencen hasta el punto de que ni ellos lo creen, al considerar que sus fisonomías son la culminación de una historia inversa y ridícula.
Pero conservan la magia de hallarse más vivos y feos que los que existen, incluso se manifiestan sin interrogarse, con la seguridad de su eternidad colgada de una pared.
Nada, nada. Desolación, aburrimiento; no, no hay aburrimiento, sólo desolación, falta de sentido, debilidad.