Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
JOSÉ VEGA OSSORIO (1945-2015) / LA PINTURA COMO SENSACIÓN
Grande fue mi sorpresa, escribía Stendhal, cuando, estudiando la pintura únicamente por aburrimiento, encontré que proponía un bálsamo para hondas penas.
El extremeño VEGA cultivó el paisaje hasta reducirlo a sus esencias más cromáticas y armónicas, a hacerlo serenamente en manchas casi vaporosas, en tonalidades y texturas que tenían la naturaleza en sus labios.
Su propuesta plástica se basa en una gama cromática compacta que ocupa todo el espacio para impregnarlo de vida con una poética subyugadora de múltiples perfiles.
En resumen, no me importa más que el tribunal humano, y a ése pretendo engañarlo, aunque sin engañarlo del todo.