Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Hay un abismo en la tierra y el alemánWUTZ se sumerge en él para buscar en las profundidades inquietantes los restos que quedan de la condición humana.
Son asentamientos que él reconstruye plásticamente con el legado instintivo que le dejaron ellos mismos y a través de la plasmación de una realidad antropológica y existencial que ya no se esconde de sí misma.
Han de contemplarse, bajo ese relieve cromático tan desbordante, como signos cuyo valor es trazar el desgarramiento visual de unos destinos a los que se le puso fin sin reposo ni breviario.
La destrucción sistemática de mí mismo en el curso de los años es asombrosa, ha sido como la lenta fractura de un dique, una acción premeditada.