Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
VASUDEO S. GAITONDE (1924-2001) / MEDITO A TRAVÉS DE ELLOS
El Zen proporciona una espiritualidad que hace cabalgar la mente entre el ser y no ser, pero además al indio GAITONDE le inspiró para plasmar un devocionario plástico que intuía la poesía del mundo.
Su sutileza y pulcritud en la ejecución de sus obras, su resonancia en el tratamiento de las texturas y valores cromáticos, son como amaneceres entre luces inexistentes creadas por él.
Hasta las superficies se quedan pensando en su transferencia a una inmaterialidad que les haría transportarse a otras dimensiones con el fin de seguir siendo el alma embargada por una emanación mística.
Las metáforas son una de las muchas cosas que me hace desesperar en mi actividad literaria.