THOMAS REINHOLD (1953) / NADA DE DESGARROS

  • Los mecanismos estéticos utilizados por el austríaco REINHOLD quedan a la vista y en la superficie de sus obras, pues el impacto visual busca desesperadamente la penetrabilidad de la mirada.
  • Con ello deja constancia de una fantasía polícroma que se desenvuelve en todas las direcciones, que lo cubre y desparrama todo como un accidente atmosférico que se hubiese transmutado en un portento visual de la naturaleza.
  • Simulan ser en principio vegetaciones insólitas hasta que se percibe un fondo de armonía que tiene su propio horizonte en sí mismas, en su propia estructura y dimensión.
  • Para que yo me llame Ángel González,
  • para que mi ser pese sobre el suelo,
  • fue necesario un ancho espacio
  • y un largo tiempo.
  • (Ángel González)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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