Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Los mecanismos estéticos utilizados por el austríaco REINHOLD quedan a la vista y en la superficie de sus obras, pues el impacto visual busca desesperadamente la penetrabilidad de la mirada.
Con ello deja constancia de una fantasía polícroma que se desenvuelve en todas las direcciones, que lo cubre y desparrama todo como un accidente atmosférico que se hubiese transmutado en un portento visual de la naturaleza.
Simulan ser en principio vegetaciones insólitas hasta que se percibe un fondo de armonía que tiene su propio horizonte en sí mismas, en su propia estructura y dimensión.