Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
HUGHIE O´DONOGUE (1953) / SOY INCAPAZ DE DESMANTELAR MI OBRA
Tantas sombras, tantos oscureces, tanta luz atezada, tanta atmósfera negra cubierta de luces apagadas, dan a la obra del británico O´DONOGHUE sensación de una vida en tinieblas.
Una poderosa capacidad plástica se revela en toda su dimensión para que su esoterismo esté en condiciones de preservar un singular espacio de autenticidad.
Esta pintura es deudora de una historia del arte en su concepción y en la trascendencia de una pasión que está por encima de toda redención, que es continuidad y no colofón, que es síntesis entre fuerza, derrota y silencio.