Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
GONZALO VIANA ZULAICA (1950-1996) / FETICHES SIN SANGRE
Se sostiene por algunos autores que los juicios evaluativos de la teoría estéticay la crítica de arte son determinantes en la conformación del concepto y el valor artístico.
Pero los pequeños ídolos del vasco VIANA, quepan o no en ellos, resucitan los juguetones arcanos de nuestra prehistoria que se han ocultado hasta hoy, en que él los ha vuelto a devolver a una presencia física.
Poseen la gracia plástica que un pensamiento libre y rebelde les ha imprimido, haciéndoles participar de nuevo de un mundo inclemente que carece de ironía.