Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Si nos atenemos a una fraseología filosófica, diríamos que la forma es aquello por lo cual una cosa o ser determinado es lo que es, lo que acaba logrando convertirse en concebible.
El mejicano TAMARIZ comienza su obra con un diagrama geométrico que le vaya indicando la situación de sus bloques, de sus estructuras, de su articulación dentro del espacio.
Así va desarrollando una construcción en la que el color toma la última palabra, pero imprimiéndole una profundidad y maticescon los que culminar una idea plástica reveladora de un ascetismo formal y silencioso.