Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
BROOKE ALFARO (1949) / LOS ÁNGELES YA NO DISFRUTAN
Para Malraux las producciones artísticas no estaba vinculadas a un tiempo determinado de la historia: se unían con un hilo invisible que atravesaba el universo.
Así lo ha entendido el panameño ALFARO y nosotros hemos de comprender, pues su obra atraviesa muchos cauces de tiempos y espacios, de idearios y reconocimientos, de visiones y quimeras.
Su seguridad plástica y pictórica nace de la convicción de la aventura de una humanidad que se pierde en la desolación de su propia naturaleza, de la visibilidad de un destino que es como una aventura a los infiernos.