RAFAEL PEÑALVER (1950) / NUNCA DESHARÉ LO QUE HE VISLUMBRADO

  • La pintura del madrileño PEÑALVER se convierte en un paraje mágico y resonante, en el cual la sensibilidad de lo cromático nos hace ver y mirar la intensidad y la densidad de un cosmos en el que nos introduce metamorfoseados.
  • Las calidades y rasgos de la pigmentación cubren lo intangible como si fuese tangible, el sentido abstracto con todas sus connotaciones, y el despliegue visual como una sensación táctil, íntima e inteligible.
  • Es un lirismo plástico sin cálculos previos, aunque sea agitado y entre en ebullición, y pese a que los trazos sean los atributos vehementes de un artista imbuido de su espacio y de su tiempo, y de sus peculiares emociones y sentimientos.
  • El santo den la coronilla
  • trae la corona clavada
  • y comida por polilla
  • la bondadosa mirada.
  • (Andrés Trapiello)

Publicado por Goyo

Escritor de arte, coleccionista.

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