Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
ALBERT KOTIN (1907-1980) / UN ADIÓS PLAGADO DE LUCES
La nómina de del expresionismo americano es mucho más amplia que la hasta hoy conocida. Muchos han quedado olvidados y a otros se les está rescatando.
Este es el caso de ruso-americano KOTLIN, cuya obra es una vocación de la materia cromática en todos sus gestos, luces, rasgos y definiciones en una exploración incansable de una fisionomía inescrutable.