




- Hay en los hombres partes del alma y del ser que están desportilladas, en desequilibrio, resquebrajadas, estalladas.
- Vamos andando, pues, y haciendo ruido,
- Llevando por el mundo el esqueleto
- De carne y nervios y de piel vestido.
- Y el alma que no sé yo do se esconde!
- (Espronceda)