Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
BELÉN GONZÁLEZ ARROYO (1970) / AL PINTAR LO VOY SINTIENDO
Estos posos cromáticos esparcidos, delicados, flotantes, con sus gestos, son los que confieren al arte de la madrileña GONZÁLEZ ARROYOun ethos poético y sentido.
No son fines en sí mismos, sino grabaciones sobre la superficie de sensibilidades, melancolías, memorias y rastros, huellas de una creación ensimismada y perpleja.
El americano Motherwell señalaba que, casi con toda legitimidad, podíamos decir y afirmar que a los pintores abstractos no les interesa nada más que el arte de pintar.