Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Hay obras en que el artista tiene el propósito de que ellas vayan activándose, construyéndose, identificándose, materializándose, hasta culminar su ser.
Esta premisa de partida es la que el hispano-venezolano MORERA contempla a la hora de abordar el proceso creativo, dejando que todos los elementos que vayan a formar parte de sus creaciones se coordinen al objeto de configurar ese punto final de simbolización.
Con una técnica basada en el collage, su producción plástica conforma colores y formas, objetos y texturas, espacios y simulaciones, hallazgos y reflexiones.
El cementerio está dentro de Madrid. Madrid es el cementerio. Pero vasto cementerio, donde cada casa es el nicho de una familia; cada calle, el sepulcro de un acontecimiento; cada corazón, la urna funeraria de una esperanza o de un deseo.