Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Cierto es que cada obra evidencia la expresión de un estado de ánimo más íntimo en un momento determinado, así como la muestra de una incoercible necesidad de liberarnos mediante un acto de creación.
En el caso del austríaco POLANSZKY la concreta disposición de ese estado de ánimo es la fragmentación de la materia, la cual dispone de una orquestación de pedazos, retales, trozos, de distintos materiales, con el fin de que quede en evidencia que la deconstrucción no es reducción sino el sentido universal de una desintegración que en último término lucha por sí misma.
Se ha concedido al excelentísimo señor don Juan Bodoque el título de marqués del Amor Propio por la heroica defensa de sus principios.