Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Decía Breton que el azar es como manifestación de la necesidad exterior que se abre camino en el inconsciente humano, aunque la verdad es que también se le busca para escapar de lo reglamentado y rutinario.
La serbia PUSICA analiza bien sus recursos antes de emprender su lucha, mas después deja que el universo cromático analizado sintetice sus propias fórmulas plásticas de aparición y reverberación.
Sus espacios son ellos mismos los recipientes en los que flotan los vertidos al azar y no al albur, mediatizados y contrastados con sus mismas confluencias y divergencias, salidos de un magma ígneo efervescente en la mente del artista.
Dormir, al fin y al cabo, es morir, y de noche todos nos tendemos para morir lo que se deba.