Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
La magia cromática se ha depurado a los largo del tiempo tanto que dentro de la variedad y multiplicidad toma el camino de unas veladuras casi transparentes, translúcidas, sintéticas, hechas, insinuantes, de trazos estilizados y dinámicos.
Cierto es que el color siempre es un signo que va más allá de las sensaciones que emite, transfiere además sensibilidad, armonía, locuacidad y deseos del que ejecuta y del que contempla.
Son como aureolas que significan y conceden visiones, tal como las ha plasmado la americana MARC, que al final desembocan en unos pensamientos que revitalizan y engendran otras formas de mirar.
la civilización nos hace ser o parecer cuerdos, pero la naturaleza es verdaderamente para estar, para ser locos.