Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
Las calidades y propiedades de las obras de la extremeña VALDEÓN muestran arquitecturas y topografías, cristaleras y laberintos, construcciones y campos arados.
Son configuraciones plásticas de un cromatismo sutil, lumínico, evocador y hasta conformar un significante geológico que en sus rasgos, arrugas y contornos operan como miradores de una paz dorada.
No es ornamentación ni mera decoración, su legitimación reside en una creatividad que encuentra en la materia el signo que le da significado, sensibilidad y emoción.