Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
HANS-PETER ZIMMER (1936-1992) / MI ANSIEDAD ES INFINITA
La fuerza, la densidad, los rasgos, los arañazos, las texturas, las arrugas, las incisiones, el rellenado, las heridas, el vertido y muchos procedimientos y técnicas más, establecen la signatura de un artista acuciado.
Estas obras del alemán ZIMMER muestran el transcurso de un día y una noche consumidos por la ansiedad, la excitación y el impulso que ante la superficie se hacían incontenibles.
La masa cromática tan diversa se convirtió en un agente provocador tan terrible que hasta ella misma se volvió prisionera de la angustia, porque estaba lejos de sentir el relieve de su salvación después de la condenación
No podía acostumbrarse a la idea de que muriese, pero a la muerte se acostumbró enseguida.