Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
HEIKO HERMANN (1953) / NO VOY A BURRAR NUNCA LAS HUELLAS
Lo que hace el alemán HERMANN es proyectar su propia biblia pictórica entre volutas, caos, trazos, masas, hasta convertirla en una dicción que se explica por sí sola.
El artista, como muchos otros, apuesta por su propia genealogía plástica, empleando para ello la convicción de que los valores cromáticos obtenidos son los que revelan su lenguaje y su simbología.
Sus obras son una plasmación intuitiva e instintiva a partir de elucubraciones, ideas, emociones y convencimientos de cómo encarnarse libremente en ellas.
PROMETEO.- Si quieres pensar libremente procura estar encadenado.