Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
CHANNING HANSEN (1972) / LOS EXTIENDO COMO FETICHES
Seguramente será cierto que el proceso creativo es un continuum que al fluir integra lo nuevo y las experiencias inusitadas que acentúan la capacidad receptiva y la renuevan o la amplían.
Así parece haberse realizado la obra del americano HANSEN con sus recursos textiles, con ese intercambio plástico de material y abstracción que redundan en una visiónen la que la red tejida conforma un vasto espacio de significaciones.
Tanto su sensibilidad cromática como sus proyecciones táctiles reflejan una entronización que despliega toda su magia en las obras, constituyendo así un escenario lo más simbólico posible.
Cuando se entra en fase de cambio con cada generación, no cabe esperar longevidad histórica.