Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
KEVORK MOURAD / PIEDRAS CON HISTORIA Y SIN HISTORIA
Cuando estoy ante una obra como la del sirio MOURAD, opino lo contrario que Hegel, en el sentido de que el arte es el modo supremo en el que se procura su existencia la verdad y no al revés.
Una plástica de la reconstrucción en unos dibujos que escenifican pasados y culturas que se debaten con otros que significan destrucción y desolación.
Estamos extasiados antes unas piezas que nos penetran tanto en sus significantes como en sus significados, tanto en su lenguaje como en sus recursos, tanto en su imaginación como en su infinitud.
Las épocas curtidas por la interrogación metafísica siguen siendo los momentos culminantes, las auténticas cimas del pasado.