Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El brasileño NICOLA acogió en sus tapices textiles toda la flora que cabe en una percepción de la exuberancia de un territorio en el que hasta hoy nace una vida vegetal irredenta.
Su registro cromático bullicioso nos desvela la sensibilidad que germina en estas telas, en su raigambre, en su sentido telúrico, en la magna visión que entrañan.
Cada pieza es un marco simbólico de lo que lo representa, de lo que afirma y revela, de lo que es la liberación estética de una materia encadenada al espíritu.
¡Qué lástima que la nada se haya desvalorizado con el abuso de que ha sido objeto por parte de filósofos indignos de ella!