Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe. Es una forma de mirar, otro modo de ver, un ardid para engañar, un truco para esperar, otra historia para seguir, un cuento de no acabar. Y de seguir sin perder de vista lo de más atrás.
El arte es manifestación de lo creado y existe como tal desde su origen, tal y como el catalán POMBO nos lo muestra en sus obras, reivindicando esas masas dinámicas surgidas a partir del Renacimiento.
Su cromatismo es endiabladamente concentrado al mismo tiempo que volátil, venciendo a las formas que desde su seno luchan por aparecer y sugerir.
Al final el despliegue pictórico es descomunal, tanto en su meditada construcción comoen el tratamiento de los sinuosos trazados polícromos, consiguiendo que nuestra mirada esté condensada en lo que contempla y en lo que colige.
Mi vida; perpetio terror ante los dogmas, ante los dogmas incipientes.